martes, 16 de febrero de 2016

Mi única nieta

Mi única nieta se llama Layla
Es una tierna flor su linda cara,
De pétalos tan delicados,
Que me da miedo besarla.

Yo soy los alisios invernales
Cargados de lluvia llana,
Para que tengan los ojos
Un río donde bañarla.

Aquí estoy Layla, te quiero,
Desde cerca y a distancia,
Desde la ternura de abuelo,
Desde el corazón desde el alma.




martes, 9 de febrero de 2016

EL VALOR DE UNA LÁGRIMA


A veces una lágrima bajo el cielo
alivia el dolor del hombre,
cual consuelo tibio y sin nombre
que le reseña su anhelo.

Ella solita, si sufrimos
sobre el alma fiera pena,
mitiga el pesar que envenena,
ahuyenta el mal que sentimos.

Es la esencia que embalsama
del corazón la abismal herida:
cuando languidece afligida
el alma que la fe aclama.

Cuando la luz importuna
y las sombras anhelamos
porque en estas encontramos
complicidad bajo la luna.

Cuando sin fe ni esperanza
lloramos el bien perdido;
cuando es la vida un gemido,
y el aliento no se alcanza.

Cuando la risa que asoma
a nuestro labio marchito,
es el lamento infinito,
del ánimo que se desploma.

lunes, 8 de febrero de 2016

SONETO A FIDEL (PRESIDENTE AMIGOS SENDERISTAS)

Caminando por montes de esmeralda,
Surcados todos por senderos de ley;
Fidel encamina  su masiva grey
Y toda la seguridad respalda.

Nunca a senderistas dio la espalda,
Siempre encausó al grupo con virtuosismo,
Por senderos alejados del abismo
Y de peligros que el monte guarda.

Desde los húmedos montes de Anaga,
Hasta el escarpado y seco Teno;
Donde otros ya quedaron a la zaga

Cada senderista de orgullo pleno,
Sin piolet, cuerda, crampones ni baga
Practican sólo; senderismo ameno.


SONETO A MI CUARTO NIETO LUIS FELIPE

¡Cómo ha crecido el noble sarmiento!
Del árbol en su segundo retoño,
Tocón que en linde extrema del otoño
Ramas felices lanza al firmamento.

Se escurre entre los dedos y no es cuento,
Nunca  lo consideréis bisoño
Se irgue como americano madroño´
Con la fuerza y velocidad del viento.

Puede alargar intacta su firmeza,
Cuando todos vacilan alrededor
Y en segundos de esfuerzo supremo.

Al mismo tiempo exaltar su flaqueza,
¡Aparta  la duda, confía en su valor!

Índole que ficha el propio baremo.

DESILUSIÓN (SONETO)



Armado de provechosas razones,
A la pesquisa de nuevos senderos,
Transité sin temor por los esteros,
Crucé mares, sobrevolé naciones.

Servidor de sólidas ilusiones,
Émulo de la vida del balsero,
Ausente del político artero
Que esclaviza con sutiles acciones,

Acarreando desdichas, pesares
Al poblador de dócil corazón,
Segregando con sinuosos grenchares,

Y armados con dagas de la traición,
Ignorando a los humildes triviales
Que tienen que apretar el cinturón.

LA POESÍA (SONETO)

Si la vida, cual atadijo inmenso,
Aplasta nuestro carácter cansado,
Y ante el altísimo flota quemado,
El postrer fruto de oloroso incienso.

Cuando probamos, con ardor intenso,
De todo acerbo fruto envenenado
Y la fatiga con rasgo cansado,
Nos da zancada en el paseo extenso.

El alma buena, desolada y pura
Que la roñosa existencia desdeña,
Halla en la Poesía alegría ignorada.

Como el Tunqui, en fría noche oscura,
Amparo busca en la musgosa peña

Del bosque de pared acantilada.

YO TE QUIERO

Yo, ¡Te Quiero! y no es:
Un  te quiero de febrero,
Un te quiero de aniversario,
Un te quiero a diario,
Un te quiero compromiso,
Un te quiero acostumbrado,
Un te quiero apurado,
Un te quiero también...

Yo, ¡Te Quiero! y es así:
Un te quiero enamorado,
Un te quiero en la distancia,
Un te quiero a mi lado,
Un te quiero a cada instante,
Un te quiero generoso,
Un te quiero sin nada a cambio,
Un te quiero  porque sí.

¡Yo te quiero!
Con un te quiero,
Que salga de mis labios
O de mi ávida pluma,
Lo grita mi corazón enamorado

TÚ Y YO






Tus manos son mi caricia,
Tus sueños son mi deseo,
Tu mirada es mi descanso,
Tu boca es mi refugio.

Tu alma es mi regalo,
Tu nombre es mi canción;
Tu existencia cierta, mi consuelo,
Tu presencia mi cobija.

Tú naciste para yo amarte,
Tú sabes a silencio y a sueños,
Tú sabes a melodías de ternuras,
Tú sabes a tacto de deseo.

Tú sabes a mi mundo:
Tú sabes a todo lo que anhelo,
Tú sabes a ausencia y nostalgia,
Tú sabes a amor, a mi amor.

Yo tengo mil razones para pensarte,
Yo tengo cien razones para admirarte,
Yo tengo una sola razón para no olvidarte:
Yo soy la razón de quererte.

Yo te estoy amando, quiero amarte,
Yo ansío me dejes amarte, como yo sé amarte;
Yo te amo es mi presente, es mi futuro,
Yo quiero amarte, yo sueño amarte.

Yo te amo y tu amor es mi alma,
Yo te amo y tu amor es mi ser,
Yo te amo y siento que por ello vivo;
Yo te amo, te amo..., tal como soy.




NO SOY PERFECTO

¿Soy Perfecto? No, soy humano
Y muy triste hoy escribo;
He llorado por un motivo
Y también he llorado en vano.

Decido apostar por el amor,
Sin dudas un camino complicado
Y aunque no admito el pecado,
Confieso que soy el pecador.

Siempre aprendí de mis errores
Y mis instintos de hombre al amarte,
Podrían emular una obra de arte
O transformarse en los peores.

Recibes lo mejor que hay en mi;
Cada día me entrego, te lo doy
Me exhibo así,  tal cual soy,
Desde el día en que te conocí.

Contigo no puedo equivocarme
Y  por si acaso me equivoco,
Todavía no estoy tan loco,
Nunca has debido idealizarme.


¡QUÉ FABULOSO FEBRERO!

Cinco días de amor en febrero,
Cinco cuentas doradas de un rosario,
Cinco fracciones en sucesión del calendario,
Cinco gotas del más puro acero.

Cinco noches de luna balanceante,
Cinco lunas manando miel,
Cinco instantes abrazados piel con piel,
Cinco momentos de amor trepidante.

Cinco jornadas de sueños de alianza,
Cinco amaneceres despertando en tus brazos,
Cinco datas que reafirman nuestros lazos,
Cinco fechas de tributo a la templanza.


LOS SUAVES ROCES DE TU BOCA

Son los suaves roces de tu boca
Los que asimilan mis pensamientos
Y en la penumbra de mi mente loca,
Brilla la luz sin soledades ni tormentos.

Esos suaves néctares de tu boca,
Refrescantes como el agua del oasis,
Que tomo y tomaría hasta la estasis
Cuando te tengo y tenerte no me toca.

Tus besos tienen aliento de rosal,
De flores pulidas de toda espina
En el jardín de anhelada paz divina,
Que libra el pensamiento de todo mal.

¡Amada mía! Bésame sin derroches,
Bésame siempre y a todas horas;
Cuando se levante el sol en las auroras
Coronando las amorosas y largas noches.



CON EL CAFÉ Y TUS LABIOS

Entre el café y tus labios, tan sólo un paso,
Entre tus labios y mi corazón un instante,
Entre tus manos y las mías suave  caricia,
Entre mis ojos y los tuyos la mirada cómplice.

Había ganas reprimidas e ilusiones deseadas
De fusionarme entre tus brazos, sentirte mía,
Y valorando cada momento, cada palabra,
En esa calle sin salida, beso a beso taponada,
Una luz se encendía, la complicidad alumbraba.

¡Qué dulce son los besos cuando te salen del alma!
¡Qué dulce tu boca, suave húmeda y con ganas!
¡Qué poquitos han sido cuando quiero tener tantos!
¡Que me saturen de besos, caricias y abrazos!

EL AMOR QUE NOS ABRASA

Con tus manos en mis manos,
Con tu boca en mi boca,
Uncidos nuestros cuerpos
Al amor que nos abrasa,
Sin la presencia del tiempo
Para contar las horas.

Mientras yo, sumergido
Bajo tus grandes ojos,
Por  cada feliz noche
Que en tu regazo duermo,
Así, y solamente así
Descansaré, amor mío.

AMOR A DISTANCIA



No existe distancia aquí,
Mientras el corazón late
Y el viento no arrebate
Los versos que escribí.

Pasa  el tiempo sin prisa
Sin la presencia de tu rostro
Que  en tu ausencia arrostro
Sobre el tejado de tu risa.

La distancia no existe,
No es tanta cuando se ama;
El tierno mensaje aclama
El amor que entretejiste.

De la música del teclado
Salen tus letras talladas,
Verbos de radicales plateadas
Cascadas de gotas en el tejado.

Más allá del éter circundante
Tu imagen bella y prudente
No pierde garbo y siente
Nuestro abrazo trepidante.

Aunque la distancia disgrega,
La fuerza del amor alcanza
Fortalecer nuestra alianza
Me escuchas, y tu voz me llega.

La distancia no entristece
Cuando el céfiro es confidente,
Esa suave brisa que aviente
El recado que se merece.
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SE TE ESCAPA ENTRE LOS DEDOS

Amantísima reina mía
Soberana de mi corazón
¿Cuántos  minutos carga el día?
¡Cuántas miguitas de pasión!

Te empeñas en correr tras el viento
Jamás lo conseguirás  porque para él,
Aún a lomos del más brioso corcel,
Tu andar siempre sería lento.

Por qué te empeñas en represar;
El río de las aguas en su corriente
Si no existe un antecedente
De alguien que  lo haya podido lograr.

Se te van las horas en el vano empeño,
De retener entre tus maternales dedos
Cargados de penas, dudas, miedos,
El escurridizo aceite que te quita el sueño.

REENCUENTRO NAVIDEÑO

Una mesa moderna, holgada casi oval,
De imágenes navideñas, tocado el mantel
Y en aquel entorno de mágico pincel;
El Júbilo de un reencuentro sin igual.

Hay un sitio desocupado hacia el cual,
El viejo tiende, a veces, su mirada de miel
Y se habla de ella, de la ausente, pero él
En silencio, añora su risa en la mesa pascual.

La hija sirve, con la alegría de vivir,
La suculenta vianda y el plácido manjar,
Que animan al momento la cena familiar,
Mas, al padre, le falta gozo y afán de reír,

Y los hijos felices algo le quieren decir:
"Es a sus hijas a las que, hoy, quiere arropar
Y tú resolviste, a tu vez, a los tuyos abrazar,
Disfruta el emotivo instante y mira al porvenir”


¿VERSO O PROSA?

La Pelusa

Esto, que ahora, aquí escribo
¿Será libre verso? ¿Será libre prosa?
¿Será un canto a la fuerza del amor?
O ¿será una plegaria a la angustia?

Temprano en la plateada mañana
Tomo el agreste sendero del silencio;
De las piedras, de los riscos y la tabaiba,
Caliente por el sol del fuego,
Y  atemperado por los alisios del biruji.

Mis pensamientos se arremolinan,
Cual enjambre de abejas enfadadas,
Ante sus celdillas amenazadas
Por la pelusa de infantes agraviados.

Tengo un amor, de roca ígnea y cuyují,
De diamante, corindón y de topacio,
De esmeralda y agua marina,
Que desdeña el banal almidón.







FIN DE LOS HORARIOS

JUBILACIÓN

Medio siglo que se desliza
Por canales de duro trabajo,
Llega el retiro, abandono el tajo,
Y tomo la pista de la suave brisa.

No cumplo horarios no hay presiones,
Voy a incorporarme a los senderistas,
Riego las vicarias, ¡qué buenas vistas!
Para mis perennes vacaciones.

En todas mis peñas hay un murmullo,
Que espera mi verso confidente,
Erigiéndose un panteón con tridente,
Custodiado con canciones y arrullo.

Los años atiborran la experiencia
Para cincelar mi labor incomprendida,
Archivada en la universidad de la vida:
Las carencias derivan a la excelencia.

No coexiste en mi faz la despedida,
Percibo el rastro que dejan las huellas
Nadie es ajeno, ni siquiera las estrellas,
A la mudanza de tonos en mi vida.

La luz que mantengo encendida
Satisfecho, retirado, ufano,
Es el sol que calienta en verano,
Como el recuerdo de aquel beso
Que propaga su efluvio de embeleso:
Todo valió la pena nada fue en vano