martes, 24 de diciembre de 2013

La Canastilla Rosa



La Canastilla Rosa



Con mente clara

sonrisa sencilla,

en el santuario del niño

pasé día y noche sin chistar

para poder comprar

toda de rosa la canastilla

de seda y armiño.


Era mi alma para una niña,

ya tenía el hombrecito

y sin un escáner expedito

que la certeza acredita

espero la mujercita

que a la vida me encariña.


Cincuenta y seis años después,

en un continuo correr

con sus altas y sus bajas

definida la salida,

la mejor de las alhajas

es ella, la mujer

más importante de mi vida.


¡FELICIDADES MI NIÑA, TE QUIERO MÁS QUE NUNCA!



Cada mañana al despertar


De mañana al despertar

un imagen de ilusión

desordena el corazón

y se pierde en un penar.


Cuando los astros se apaguen,

el insondable destino

despejará mi camino

para que mis mitos vaguen.


Y en el vagabundear,

lejos de tu devaneo,

no escucharé aquel cocleo

dispuesto a importunar.


Oh! Mohína soledad;

me escoltas sin amainar

cuando vuelvo a renovar

me quitas la libertad.


De seguro asumirás

cuando pase la ventisca,

que al fuego de amor confisca,

¡Sólo está el nunca jamás.







Soneto al hombre viejo



                               Soneto al hombre viejo

Cuentan que había un pobre mayorcito,

por su señera hija ninguneado,

y al hijo mayor se lo han regalado

para que no se encuentre tan solito.

 

Esta dudosa historia alguien la ha escrito,

obviando a los vástagos ofender;

son varias las razones a tener

para que viva como uranolito.

 

Muchas necesidades le acompañan,

al que otrora organizaba la ruta;

la escasez y poca vista le dañan.

 

Ya él no es el que detenta la batuta

y sus viejas heridas se restañan,

sus pasos transitan por otra ruta.

 



Basta de Amor



Basta de amor

Basta de amor: si un tiempo me quería
Ya së acabó mi última locura,
Porque es, mujer, tu serena hermosura
Como la nieve, deslumbrante y fría.

No encuentro en ti la extrema simpatía
Que mi alma ardiente contemplar procura,
Ni entre las sombras de la noche oscura,
Ni a la espléndida faz del claro día.

Amor no quiero como tú me amas,
Sorda a los ayees, insensible al ruego;
Quiero de mirtos adornar con ramas

Un corazón que me comprenda quiero,
Quiero besar a una deidad sin dramas,
Quiero un camino de amor y sosiego.


domingo, 22 de diciembre de 2013

ESPERANZA

Esperanza, ¿cuántas veces se vive?

Esperanza di ¿cuántas veces se hiere?

si este terrible dolor me pervive

¿será porque todo el amor se muere?



¿Dónde estás musa? No te veo ahora.

¿Dónde estás confianza de fina estampa

introduciéndote e interrogadora?

Llegan hoy para tenderme una trampa.



Ilusión que partes al corazón,

si te arrepientes de no hablarme a solas

encubres la maldad, la sin razón

que se va en la oscilación de las olas.



Sigue por tu cruel camino Esperanza,

sin disimular la atroz amargura

pues si persistes en la destemplanza

se a agota el tiempo de tu ternura.



Esperanza en cada valoración,

observo y enfrentarme a ti no puedo

y apacible en mi vida sólo espero

vivir con autodeterminación.